Alimentos contra el Estrés

Nuestra vida y nuestro entorno suelen estar en constante cambio y esto nos exige continuas adaptaciones; es por ello que aparece el estrés que es un mecanismo que nos mantiene alerta para de este modo poder adaptarnos. Podríamos decir que cierta cantidad de estrés es necesaria… El problema viene cuando este estrés es excesivo. Dentro de sus muchas consecuencias, está la creación de un desequilibrio que afectará a nuestra alimentación; nos referimos a la formación de radicales libres que provocará una oxidación interior.

Los radicales libres son moléculas altamente reactivas que desorganizan las estructuras celulares del organismo. Ante la presencia de radicales libres, el organismo debe neutralizarlos y defenderse, para así evitar la lesión de los tejidos, pero el problema propiamente dicho, aparece cuando la concentración de estos radicales libres es muy elevada. Las consecuencias más habituales por la acumulación de radicales es un envejecimiento precoz, problemas cardiovasculares favoreciendo la aparición de arteriosclerosis, problemas del sistema nervioso etc.

 La naturaleza es tan sabia, que existen alimentos antioxidantes que nos pueden ayudar a hacer frente al malestar interior que nos ocurre cuando nos enfrentamos a situaciones estresantes. Pese a esto, ningún nutriente puede en sí mismo atribuirse efectos anti estresantes. Más que nutrirse de ciertos alimentos, la mejor estrategia frente al estrés es comer bien y de todo, ya que de ello depende que nuestras defensas estén altas. Los alimentos antioxidantes primordiales son las vitaminas y minerales, en concreto:

    Las vitaminas A, C y E. Estas tres vitaminas las podemos encontrar en:

    Vitamina A: en alimentos de color anaranjado y de hoja verde como las zanahorias, los boniatos, espinacas, coles de Bruselas, brócoli…

    Vitamina C: presente en los cítricos, pimientos, espinacas, las coles, la coliflor…

    Vitamina E: es una vitamina muy característica de los aceites vegetales germinales (sobretodo el de oliva), vegetales de hojas verdes, cereales y frutos secos.

    Los minerales como el Magnesio, Zinc y Selenio son imprescindibles porque estimulan la reacción orgánica frente a las hormonas que el cuerpo segrega como respuesta al estrés:

    Selenio: presente en carnes, pescados, marisco, cereales, huevos, frutas y verduras.

    Zinc: participa en la lucha contra los radicales libres. Constituyen buena fuente de zinc las carnes y vísceras, los pescados, los huevos, los cereales completos y las legumbres.

    Magnesio: se encuentra en la mayoría de reacciones del cuerpo relacionadas con el sistema cardiovascular, neuromuscular y sanguíneo, también en la formación ósea. El magnesio lo encontramos principalmente en los vegetales de hoja verde, algunas legumbres, frutos secos y semillas y granos no refinados.

      Algunos alimentos estimulan el buen funcionamiento de las células nerviosas ayudando al organismo a mantenerse relajado. Entre los alimentos “relajantes” están el plátano, las almendras, el germen de trigo, la levadura de cerveza y las semillas de girasol.

      Ya hemos visto que para llevar una alimentación rica en antioxidantes lo mejor será llevar a cabo una alimentación variada y equilibrada con alta dosis de frutas, verduras y pequeñas porciones de alimentos de origen animal. Es muy importante destacar que la mayoría de los antioxidantes vegetales se destruyen con el calor ejercido en el momento de la cocción del alimento, por eso, está bien saber que si consumimos las frutas y las verduras crudas aportaremos una cantidad más elevada de antioxidantes para hacer frente al estrés.

      Fuente: www.dietapack.com

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